Akasha es la sustancia primordial a través de la cual todo ha sido formado. Es la sustancia creativa y generadora de todos los universos. Todo queda registrado en el éter, en el corazón o núcleo del Akasha. Tomando al éter como energía inmaculada y sutil. Por ende los Registros Akáshicos son los registros del viaje del alma, a través del espacio-tiempo material e inmaterial. Son la mente fotográfica de Dios. Ya que las impresiones espirituales se graban allí. Algo que distingue esta lectura de otras técnicas es que se basa en el desarrollo espiritual concediendo la energía necesaria para lograr recibir la información de planos más elevados, orientando acerca del camino a tomar en todos los hechos de su vida. Además la información a la cual se tiene acceso en el proceso de lectura de registros akáshicos, es recibida a través del chakra coronoraio, siendo sostenida por el chakra cardíaco. Más nos entregamos a los guías espirituales y al Espíritu Santo, mayor es nuestra capacidad para trabajar en la lectura. Cabe aclarar que no es lectura psíquica, ya que no usamos el tercer ojo.

La puerta dimensional de entrada a los registros akáshicos se encuentra en Shamballa a nivel planetario y en Capilla del Monte a nivel país: Terrones, La Toma y Uritorico. A nivel de los palnos del planeta se ubica en el plano monádico, en custodia de los Kumaras: Sanat Kumara, Gauthama y Maitreya, quienes son guardianes a nivel personal. Mientras que a nivel cósmico la custodia es el propio Universo, la flor de la vida, que nos muestra en sus pétalos las infinitas posibilidades e interrelaciones existentes. Akasha es eternidad.

LOS REGISTROS AKÁSHICOS

El Akasha, en sáncrito, es el archivo de todas las experiencias del alma: pasado-presente y futuro, (teniendo en cuenta que el tiempo y el espacio son simbolismo de la tercera dimensión que no atañen al Alma).

Es el registro del viaje del alma, desde su comienzo y contiene todas las posibilidades de su desarrollo futuro. Para comprender más profundamente el Registro Akáshico debemos remitirnos a ltumblr_static_5j9upxhptnggkgk4ogw88ccswa filosofía Kármica, al plano superior (Monádico y Búdhico), al Tribunal Kármico y saber la verdadera razón por la cual estamos encarnados aquí y ahora.

Se desprende una chispa de luz de la gran Fuente Universal y va a elegir descender al plano físico con una misión específica, sumada a la de repolarizar los aspectos negativos de personalidad.

A través de las distintas vidas vamos a experimentado las virtudes de la espiritualidad sobre lo físico, hasta que así logramos dominar la materia y ponerla a nuestro servicio y que no sea al revés.

Todos estos ir y venir de las distintas vidas quedan registrados en el libro de la vida o Registros Akáshicos; pero por una cuestión de autoconservación el ser borra su memoria para no terminar auodestruyéndose con recuerdos quizá no muy buenos o santos, razón por la cual este registro guarda muy celosamente dicha información. A través de la cual el Tribunal Kármico (formado por Maestros Ascendido de la Luz que cuidan el cumplimiento de las leyes cósmicas por Amor), son los que ordenan nuestras vidas futuras.

Al ingresar en esos registros, el consultante, a través del lector, obtiene la información que su Alma necesita comunicarle a la personalidad (por lo general atascada en el velo de la realidad cotidiana e incapaz de ver libremente “más allá de sus narices”, para que pueda evolucionar de acuerdo al Plan elegido por el Ser encarnado.

En una lectura la información de vidas pasadas puede o no ser relevante, lo que generalmente es valioso es el guía que se recibe para ayudarnos a elaborar y trabajar los patrones que están presentes en esta vida, las oportunidades para crecer, así como también la dirección a tomar.

Los Registros Akáshicos son la fuente, la verdad, es el último escalón y la mayor gracia a la que se puede acceder.

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