A veces la única barrera que nos impide avanzar y alcanzar nuestras metas, somos nosotros mismos, o más bien, nuestra mente. Es muy sencillo: si no controlas tu mente, esta terminará controlándote. No es necesario darle demasiadas vueltas.

En cierto punto de la vida, al que todos llegamos más tarde o más temprano, la mente y las creencias tóxicas que alberga, se convierte en una cárcel que limita nuestras potencialidades y cercena nuestra perspectiva.

Cada vez que creemos que solo existe una manera de hacer las cosas, nos estamos limitando. Cada vez que abrazamos ciegamente la tradición, nos cerramos a la novedad. Cada vez que pensamos en
términos de pérdidas y fracaso, nos ponemos una zancadilla mental. Y lo peor de todo, es que hacemos estas cosas día tras día, sin ser conscientes de ello16e083ee-9dc0-4e1c-91fa-2f33b6a4bd07

La buena noticia es que el simple hecho de detectar esas zancadillas que nos ponemos a nosotros mismos, ya les resta poder y abre nuestra mente, permitiéndonos adoptar una perspectiva más amplia y enriquecedora.

Aunque pueda parecer un contrasentido, lo cierto es que no siempre queremos avanzar. A veces estamos cómodos en el sitio donde estamos, o tenemos miedo a lo desconocido, de forma que preferimos no movernos.

Sin embargo, no lo reconocemos. Y para impedirnos avanzar, nos convertimos en nuestro peor enemigo, nos ponemos la zancadilla a propósito…

Algunas de las creencias más dañinas que cultivas en tu mente, quizás sin darte cuenta, son:

1. “No es el momento adecuado”

La procrastinación es un problema serio que puede hacerte perder oportunidades únicas. Postergar continuamente tus sueños, hará que llegues a la recta final sin haberlos cumplido. Y lo que es aún peor: te recriminarás por haber dejado pasar la ocasión.

En realidad, detrás de la creencia de que no es el momento adecuado solo se esconde falta de motivación o miedo. Lo que sucede es que nos da miedo salir de nuestra zona de confort porque no sabemos lo que encontraremos fuera. Como resultado, preferimos engañarnos diciéndonos que no es el momento más adecuado.

Sin embargo, la vida siempre implica cierto grado de incertidumbre, nunca podemos estar seguros al 100%, debemos estar dispuestos a asumir al menos un riesgo mínimo. Recuerda que cuando tienes una
razón por la cual luchar, irás encontrando los medios a lo largo del camino. Solo es necesario atreverse y dar el primer paso.

2. “No soy un experto”

La sociedad nos ha hecho creer que si no somos lo suficientemente buenos en algo, es mejor que no lo intentemos. Sin embargo, este camino solo sirve para cerrar muchas puertas, no deja espacio para el aprendizaje y el crecimiento. Si no nos involucramos en nuevos proyectos, nunca podremos mejorar.

Lo cierto es que nadie nació sabiendo, los que hoy son expertos en algún sector, ayer no lo eran. Lo que les hace diferentes es el
tiempo y el esfuerzo que han dedicado a esa pasión. Después de todo, debemos recordar que el genio está compuesto por un 1% de talento y un 99% de perseverancia.

En toEl fracaso y el éxitodo caso, para disfrutar de la mayoría de las cosas de la vida, no tienes que hacerlas de forma perfecta. El perfeccionismo no es
más que una barrera que te mantiene dando vueltas en círculo, sin poder avanzar. Preocúpate por disfrutar lo que haces, y no te escudes detrás del perfeccionismo porque con la práctica, los resultados también mejorarán.

3. ”Seguramente fracasare”

Henry Ford, uno de los emprendedores más exitosos de todos los tiempos, afirmaba: “Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, en ambos casos tienes razón”. Y es que tu mente es tu mejor aliada, o tu peor enemiga.

Por supuesto, una dosis de negativismo estratégico puede ser conveniente ya que te ayuda a prepararte para el peor escenario. Sin embargo, pensar que vas a fracasar de antemano implica adoptar
una actitud derrotista que no te conducirá por buen camino sino que irá desgastando poco a poco tu motivación.

No se trata de asumir una actitud positivista a ultranza, que de poco
serviría. Pero si comienzas un proyecto pensando que fracasarás, no llegarás muy lejos. Recuerda que la esperanza es nuestro motor impulsor más potente. Por tanto, no dejes que nadie te la arrebate, ni siquiera tú mism@.

Desactivar los mecanismos de auto-sabotaje que se presentan de manera inconsciente y sin que sea posible notarlos, es una parte importante la cual te llevará hacia un triunfo seguro. Al conocer cómo es que te afecta tu propia ideología negativa tendrás la ventaja de poder cambiarla para que los resultados se den como quieres.

Ahora veremos cómo lograr cambiar la programación negativa antes de que logre perjudicar tus metas:

1. Cuando desees emprender un proyecto y llegue a tu mente la idea de “No es el momento adecuado”, cámbiala inmediatamente por: “Hoy es el momento adecuado para iniciar lo que quiero”, no lo postergues y sólo da el primer paso sin pensarlo demasiado.

2. Cuando quieras desistir, incluso antes de comenzar, porque creas: “No soy un experto”, piensa que nadie nace sabiendo, y date la oportunidad de descubrir si eres apto o no para ello, considera que sólo experimentándolo lograrás saberlo.fracasoo20150413

3. En el momento que empieces a sentirte inseguro y te asalte el pensamiento de “Seguramente fracasaré”, transmútalo al instante y piensa: “Seguramente tendré el éxito que merezco, no hay ninguna razón válida para que no sea así, he trabajado mucho para ello”

Haciendo estos sencillos cambios y borrando de tu mente poco a poco frases como: “Es dofícil”, “Es muy complicado”, “Cuesta mucho trabajo”, “No hay forma de hacerlo”,  “Es imposible”, etc, neutralizarás el efecto que pueden tener las creencias tóxicas que te hacen tanto daño.

Fuente: “Mente Despierta” y “Cambio Interior”

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